domingo, 11 de febrero de 2018

Variety

Con aquellos carteles no se necesitaban trailers


Podía funcionar como estrategia para acercarse a romper el hielo



Frenzy (Frenesí 1972), donde Hitchcock se soltó la melena



Esto no va a salir bien


Barry Lyndon (1975), Stanley Kubrick filmo algunas escenas con la poca luz que emitían las velas con todas las dificultas habidas y por haber


Matar al Nani (1988), recuerdo aquellos coches y los uniformes


Creo que me quede pillado con Demi Moore en Indecent Proposal (Una proposición indecente 1993), como envidie esos malditos dados…


Que lejos queda aquello de las bobinas


En asuntos de barbas me quedo con la de Chuck


La verdad que hacían muy buena pareja


Jude Law afinando la puntería en Enemy at the Gates (Enemigo a las puertas 2001)


         







viernes, 9 de febrero de 2018

Ni tu eres Walter Neff ni yo soy Phyllis Dietrichson

Double Indemnity (Perdición 1944)

Allí estaba yo. Sabía antes de tomar asiento que no me interesaba la póliza de pago, la idea era aprovechar los 3 meses gratis que me ofreció El Corte Ingles. El chico lo intento pero yo no di el brazo a torcer. Ante mi negativa no le quedó más remedio que pasar al plan B, comenzó a enumerar todas las posibles desgracias que le podrían suceder al aparato electrónico  en cuestión y lo recomendable que sería poseer un seguro que cubriese todas esas eventualidades, yo seguía en mis trece y el acabo por rendirse. Durante el tiempo que duró toda aquella perorata comercial me vino a la cabeza esa mitica escena entre Barbara Stanwyck y Fred MacMurray en el 6301 Quebec Drive de Los Angeles…









jueves, 8 de febrero de 2018

Dime lo que lees y te diré quién eres




Vaya por delante que mi absoluta ignorancia en el tema no me permite más que unas simples conjeturas. Este es un asunto al que llevo años dándole vueltas. Veamos, es habitual que cuando alguien con relevancia es asesinado o bien el crimen en si acapara titulares y tiene otras connotaciones se le preste atención a detalles que en otras ocasiones pasan inadvertidos. Dos ejemplos al respecto, pocos libros han tenido tal campaña publicitaria como The Catcher in the Rye (El guardián entre el centeno 1951) del enigmático J. D. Salinger, uno de esos libros de culto que marco a toda una generación (personalmente creo que no ha soportado bien el paso del tiempo) y que volvió a estar en la boca de todos luego de que fuese encontrado en la mesilla de noche de Mark David Chapman, al parecer el asesino de John Lennon estaba fascinado con ese libro.

 Recuerdo vagamente aquella noche que dieron la noticia en la radio, se pasaron horas hablando del tema y pinchando música del ex beatle

Hay un momento en The Shining (El resplandor 1980) en el que el personaje de Wendy (Shelley Duvall) está leyendo el libro en cuestión, otra forma de echar leña al fuego pues luego paso lo que paso…

El segundo caso está relacionado con el tiroteo llevado a cabo hace unos días en Macerata (Italia), un descerebrado trato de provocar una masacre disparando desde su coche a todas las personas de raza negra que se encontró a su paso. Afortunadamente no cumplió su objetivo aunque seis personas resultaron heridas.  El tipo de apenas 28 años pertenecia a la xenófoba Liga Norte e incluso formo parte de sus listas en las elecciones de 2017. Entre otros objetos propios que suelen portar este tipo de personajes la policía hallo en su casa un ejemplar del famoso Mein Kampf, posiblemente el libro más comentado y menos leído de la historia. 

(foto Michael Dalder/Reuters)

Son varias las dudas que me asaltan. ¿Hasta qué punto puede llegar a influirnos una lectura? ¿Las autoridades solo tienen ojos para la literatura con mala reputación o por el contrario también toman nota de otras referencias literarias? ¿Sabemos lo que leen  todos estos miserables asesinos que le quitan la vida a sus esposas, parejas, madres e hijas? No debemos olvidar que tanto el castellano como el inglés diferencian (si es que donde hay clases…) entre lo que es quitarle la vida a un personaje importante o a un simple mortal. Nuestro castellano utiliza magnicidio (muerte violenta dada a persona muy importante por cargo o poder/rae) mientras que el inglés marca las distancias con assassinate (aplicable por ejemplo a JFK) y murder (es decir, si a su vecino de escalera se lo han cargado este es el verbo a utilizar), desconozco cómo va la cosa en otros idiomas.


He intentado por todos los medios averiguar algo sobre qué cosas leía Lee Harvey Oswald pero no he dado con ninguna información que me pareciese fiable. En todo caso y para no salirme de la idea inicial, creo firmemente que los libros no provocan ni empujan a nadie a cometer un crimen, otra cosa es que algunos en cuestión puedan contaminar mentes jóvenes (y no tan jovenes) sedientas de referentes, pero bueno, para eso se supone que esta la educación, la cultura y un apropiado entorno, aunque desgraciadamente esto último cuando no es bueno suele ser uno de los elementos importantes que propaga por el mundo eso que tanto nos sobra como es el odio. Para finalizar y ya que abrimos esta entrada con la portada de American Psycho que mejor que recordar una escena de esa estupenda adaptación al cine. Sean felices y lean lo que les venga en gana.




martes, 6 de febrero de 2018

Quisiera volver a ilusionarme



En alguna ocasión he comentado mi cierto distanciamiento con la deriva que ha tomado la saga en las últimas entregas. Son varias las conversaciones con amigos que profesan esa fe y que tratan de que vuelva al redil, me prometen no tener en consideración mis afrentas pero yo no las tengo todas conmigo. El caso es que he vuelto a sentir una brizna de esperanza luego de ver el trailer de lo que ya no sé cómo definir. Veamos, todo comenzó allá por 1977, luego llegaron más entregas, hasta que en una jugada maestra de marketing crearon una especie de flasback y nos dijeron aquello de ‘la primera de todas es en realidad el episodio IV’, a partir de aquí y debido a una dixlesia mal curada me hice un lio y  quede un poco fuera de juego. Ya sabemos cómo va esto de las promociones y los trailers, como se suele decir se come con la vista, pero diría que hay algo que me hace pensar que donde hay vida hay esperanza, desconozco si será la mano del director (es posible que Ron Howard consiga que deje de adorar a otros becerros de oro…) de esa complicada orquesta pero creo que esta vez le dare un voto de confianza.

lunes, 5 de febrero de 2018

Molly’s Game (2017) Aaron Sorkin/Las apariencias y los engaños


Aburrimiento y decepción. Podría dejarlo aquí pero supongo que cuando menos debería de justificar tan drástica opinión. En realidad se trataba de un anzuelo con 4 cebos, por un lado la estupenda y magnifica Jessica Chastain (siempre nos quedara Zero Dark Thirty…) y por el otro Idris Elba (Stringer Bell en esa joya como es The Wire), actor del que me quede pillado al ver la inolvidable serie de HBO. El otro elemento en cuestión era el poker, casi todas las películas con cartas de por medio suelen valer la pena. Como diría un inglés last but not least (por ultimo pero no menos importante) teníamos manejando los fogones al debutante tras las cámaras Aaron Sorkin, un conocido y exitoso guionista de cine y televisión que también ha participado dándole forma a la historia. Pues al final ha resultado que con estos apetecibles ingredientes la digestión me ha resultado de lo más pesada. No me he metido en la historia en ningún momento. De todos modos insisto en lo de siempre, esto no deja de ser más que una simple opinión. 

domingo, 4 de febrero de 2018

La escena/Shane (Raíces profundas 1953)



Todo un western clásico plagado de momentos inolvidables. ¿Pero a quien se le ocurre desafiar a Jack Palance?...


viernes, 2 de febrero de 2018

Suburbicon (2017) George Clooney/Lo que la comunidad esconde


Verano de 1959. Los Mayers se mudan a Suburbicon, una zona residencial idílica, perfecta para vivir, vecinos amables y sonrisas por doquier, el perfecto american way of life. Solo hay un problema, esta es una comunidad blanca y los recién llegados tienen la piel algo más oscura. A partir de aquí comienzan los problemas. En breve asistiremos a una espiral de traición, violencia, crimen y desesperación que hará que los cimientos de ese lugar se tambaleen.

¡Que se marchen a otro lado!

¿Jugamos?

Soportando lo insoportable

 Algo no va bien

 Tenemos que hablar

Un trato muy peligroso

Tienes que ser fuerte

Encontrare una solución



Historia escrita a 8 manos (los Coen, Clooney y Grant Heslov) y que se nota. En realidad diría que son dos películas que perfectamente podrían haber ido cada una por su lado. El sello de los geniales Ethan y Joel está muy presente (un ligero casi inapreciable aroma a Fargo) y me pregunto hasta qué punto participaron o asesoraron a Clooney en la dirección. La deriva por momentos descabellada en la última parte del film recuerda al odiado y por mi parte amado Tarantino. Reconozco que me costó entrar en la historia pero una vez asentado la cosa fue sobre ruedas. Momentos y escenas para destacar (una en particular recuerda y mucho a Double Indemnity de Billy Wilder con Stanwyck y MacMurray tratando de negociar un seguro de vida…), actuaciones brillantes (¡maravillosa Jualianne Moore!) y una seria reflexión sobre la terrible represión y acoso que sufrió (y que sigue sufriendo) la población negra en los Estados Unidos, la verdad que hay momentos en que provoca cierta angustia. Luego la trama sufre un cambio de vías y somos testigos de las terribles historias que se esconden tras una apacible y bonita fachada. En resumen, una extraña mezcla de géneros que supera con nota el expediente, George Clooney muestra saber estar tras las cámaras. Una apuesta con cierto riesgo que posiblemente ha provocado malestar en algunos sectores de la sociedad norteamericana y un final con una pequeña luz para la esperanza.