martes, 21 de noviembre de 2017

Sin animo de ofender

(ilustración Steve Cutts)

Sabia de su existencia pero hasta ahora no me había parado a pensar en ellos. Fue a raíz de una noticia que pille al vuelo en algún informativo, hablaban sobre los niños y niñas que ejercían como youtubers y  la gran influencia que sus videos tenían sobre las mentes más jóvenes. Salían algunas piezas de lo que hoy se conoce como el fenómeno del unboxing, es decir, abrir o desempaquetar un producto (en este caso juguetes) delante de una cámara tratando de mostrar sorpresa y entusiasmo. Esto al parecer resulta una propaganda de lo más eficaz y las marcas suministran material e ingresos a quienes se prestan a poner cara y voz en este nuevo tipo de publicidad. Personalmente y a riesgo de sonar carca y obsoleto diré que esto no me parece muy acertado, me estoy refiriendo al uso de críos, en el caso de los adultos allá cada cual con su forma de ganarse las habichuelas. Creo que ya existe legislación para regular el trabajo infantil en este tipo de campos publicitarios desde hace bastante tiempo, pero me da la sensación que sobre este nuevo fenómeno hay ciertas lagunas legales. No sé, quizás sea mi reticencia crónica a los avances y a los nuevos tiempos pero sigo sin verlo claro. Y ya que estamos a vueltas con los niños cerramos el post con un entrañable tema de Serrat.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Provocaciones, peleas y coincidencias

Ambas escenas transcurren en un bar. Los hándicaps no parecen ser un obstáculo. La reticencia de uno contrasta con la insistencia del otro.









sábado, 18 de noviembre de 2017

Baby Driver (2017) Edgar Wright/El cine te da sorpresas



No lo tenía muy claro a pesar de que el género atracos figura entre mis favoritos. Los mimbres del cesto los hemos visto mil veces y esa sensación es el abono perfecto para los prejuicios. Pero mira tú por donde en los mismísimos títulos de crédito me digo aquello de ‘Humm…, esto parece que puede estar bien’, y así fue. Dejando a un lado algunos detalles a mejorar el resultado final cumplió su cometido que no era otro que entretener. 

viernes, 17 de noviembre de 2017

La genialidad hace diferentes a los genios

Salvador Dalí (1904-1989)


Su figura y personalidad me provocaban sorpresa y cierta dosis de  miedo a partes iguales. Yo era muy niño y no entendía nada, en realidad solo era un señor con bigote, pero para nada era un señor como otro cualquiera. Eran los tiempos en que la dictadura tenía los días contados y donde las transgresiones artísticas suponían un salto sin red en el mejor de los casos. Su prestigio era conocido y su figura venerada por muchos y el de Figueras se codeaba con la flor y nata de los artistas de medio mundo. Con el tiempo y el acné (en realidad nunca lo padecí…) fui aprendiendo a entender y a admirar la obra de aquel genial artista. Aquí dejo un delicioso momento con Dalí manejándose en inglés.



jueves, 16 de noviembre de 2017

Keep the change



Hace algún tiempo hablaba con un amigo sobre su estancia en Nueva York. Es un destino al que le tengo ganas y que por un motivo u otro voy posponiendo. El caso es que le pregunte sobre la habitual tendencia de dejar propina, al parecer hay un tanto por ciento de la cuenta que se debe dejar. En todo caso siempre podemos recurrir a la parte didáctica del cine, esta escena podría ser un buen ejemplo…


martes, 14 de noviembre de 2017

Variety

La bobina


The Hustler (El buscavidas 1961), de obligado visionado para cualquier aficionado al billar o al buen cine


Nunca olvidaremos esa moqueta


Aquellos sábados por la tarde


Por aquel entonces tuve unas, era la moda…

Tootsie (1982), sigue mejorando con el paso de los años

Eterna pareja

Volveré





domingo, 12 de noviembre de 2017

The Count of Monte Cristo (El conde de Montecristo 1934) Rowland V. Lee/Aventuras, desventuras, buenos y malos



Edmund Dantes  es un marino que retorna a Marsella, allí le espera su prometida con la que en breve contraerá matrimonio. Su suerte se tornara en tragedia cuando sea acusado falsamente de ser un espía de Napoleón. Sin juicio previo será condenado y enviado a la temible prisión del castillo de If. Pasaran los años y Edmund lograra fugarse, lo que le permitirá vengarse de aquellos que injustamente lo enviaron a pudrirse en la más terrible de las  mazmorras.


Falsos testimonios

¿Hay alguien ahí?

Una vez en libertad

Los duelos y el honor

Guardo muy buenos recuerdos de este clásico de la literatura. Fue posiblemente uno de los primeros libros que leí siendo niño. Figuraba entre otros muchos en la amplia biblioteca de mi tía Milagros, era una voraz lectora en aquellos tiempos en los que el folleto del Círculo de Lectores era apenas una hoja tamaño doble folio. El caso es que hoy la tarde enseguida se tornó gris con una ligera llovizna que invitaba a una de esas viejas y maravillosas historias en glorioso blanco y negro, esta fue la elección cinematográfica que me hizo recordar aquellas tardes de tapa dura.