lunes, 17 de febrero de 2020

Gisaengchung (Parásitos 2019) Bong Joon Ho/La alfombra roja, el rábano cocido y el espíritu de Ben Braddock




Los 4 Oscars obtenidos por la película de Bong Joon han sido el colofón a una exitosa travesía plagada de premios y reconocimientos. El realizador coreano culmina con un asombroso touchdown en la que ha sido la gala con peor  audiencia televisiva de su historia (23,6 millones frente a los casi 100 de la Super Bowl) y que desde 2014 va en caída libre. Muchos de los apolillados miembros de la Academia debieron quedarse de una pieza al ver como esta Cenicienta (11 millones de dólares de presupuesto frente a los 159 de la película de Scorsese…) se llevaba la tan ansiada estatuilla a la mejor película. Igual de sorprendidos y perplejos se mostraron  los asistentes a la boda de El graduado (1967), en ese inolvidable final Dustin Hoffman se llevaba a Katharine Ross a la carrera dejando a invitados y novio encerrados en la iglesia, aunque en esta ocasión el director galardonado no tuvo que hacer uso de una cruz para bloquear la salida del Dolby Theatre.


Si bien la casa jugaba un papel importante en Roma (2018), aquí no habría posibilidad de desarrollar la trama sin ella. Prácticamente toda la historia tiene lugar en sus entrañas y aunque todo sea lujo y comodidad encierra amargura y tristeza bajo su piel.


No le ha venido mal a la empresa gallega esa publicidad.

He de reconocer que desde el primer fotograma la película logro concitar toda mi atención. La trama transita por varios géneros, la comedia ligera, el drama social, buenas dosis de thriller y con una correcta puesta en escena. El guion sorprende con algunas situaciones de lo más rocambolesco y sabe jugar estupendamente con la tecnología que nos rodea, haciendo de esta un  elemento casi imprescindible para que los acontecimientos tengan lugar. A mitad de metraje (sus casi dos horas se ven con sumo agrado) se produce un giro absoluto que me deja descolocado, momentos de auténtica tensión en los que se cuela un fino humor negro que actúa como bálsamo y que realmente se agradece. Dos pequeños detalles a comentar, por un lado el maravilloso momento musical con esa delicia como es ‘In ginocchio da te’ por Gianni Morandi, aquí me vine arriba lo mismo que con el ‘That’s life’ de Sinatra en Joker. El otro aspecto que me gustaría resaltar es que hay una escena (clave) que es 100% Tarantino, me ahorro los detalles para no destripar la película.


¿Se merecía la estatuilla a la mejor película? Creo que ya iba siendo hora de dinamitar muros y obstáculos lingüísticos. Si repasamos la historia de estos premios veremos cómo se han cometido olvidos imperdonables, películas “extranjeras” que hubiesen barrido a la producción made in Hollywood y que fueron relegadas a premios menores. Alegrándome por esta entrada de aire fresco he de decir que si hubiese podido votar (¿alguien sabe los resultados de las votaciones?...) mi elección habría sido 1917, aunque Joker también me dejo unas muy buenas sensaciones. Esta interesante y muy recomendable película tiene un pequeño problema, creo que el factor sorpresa deja de funcionar al segundo visionado y ese diría que es su gran hándicap. Capítulo aparte seria todo el aspecto en cuanto a las diferencias sociales, las dificultades para sobrevivir en espacios mínimos, la dignidad como personas, las nuevas necesidades básicas y la esperanza de una vida mejor. Independientemente de criterios y gustos personales no cabe duda de que estamos ante una extraordinaria película de obligado visionado.












domingo, 9 de febrero de 2020

The Naked City (La ciudad desnuda 1948) Jules Dassin/La Gran Manzana y sus gusanos



Un atractivo arranque con la voz en off de su productor que sirve como tutorial para ponernos en antecedentes. Trama clásica que enseguida concita atención y expectación. Todo un paseo por el Nueva York de finales de los 40, gran cantidad de exteriores y varias escenas grabadas con publico real y cámara oculta. Interesante de principio a fin. Al 7,6 de IMDB le añadiría 4 décimas. 










jueves, 6 de febrero de 2020

Bye Kirk!


Kirk Douglas (1916-2020) 



A mi madre le encantaba aquel hoyito de su barbilla y en cierto modo fue ella quien me contagio la pasión por sus películas. Pocos actores desprenden tanta energía y entusiasmo. Grande entre los grandes.