Pues en esas estamos. Algo
de playa, relax, un buen libro y un poquito de sol. Eso sí, sin olvidarnos del
cine…
martes, 24 de julio de 2018
lunes, 23 de julio de 2018
Sin ánimo de ofender
Sorprendente y revelador
documental* que logra sortear el hermetismo que rodea a los seguidores de L.
Ron Hubbard. Estrenado en 2015 levanto una gran polvareda y provoco gran
malestar en el seno de la iglesia de la
cienciologia. En sus 2 horas de metraje se disecciona y se explica el
nacimiento y posterior desarrollo de este curioso fenómeno. Entre otros
personajes se hace mención a John Travolta y Tom Cruise, dos de sus más
destacados miembros los cuales no salen muy bien parados. Interesante y
recomendable documental que da para una larga reflexión.
(*) Aunque es producción HBO está disponible en Netflix, también se encuentra en youtube pero solo con subtítulos en inglés.
domingo, 22 de julio de 2018
Le samouraï (El silencio de un hombre 1967) Jean-Pierre Melville/Deliciosamente hierática
Jef Costello (Alain
Delon) se gana la vida arrebatándosela a otros. Es tremendamente expeditivo y
nunca deja cabos sueltos. En uno de sus encargos comete un pequeño error, una
joven se cruza con el luego de que Jef elimine a un tipo. La policía comienza
una intensa investigación y el cerco cada vez se hará más pequeño.
Cuando una historia es lo
suficientemente interesante no necesita fuegos artificiales ni grandes
fanfarrias. Esto es lo que le sucede a esta maravillosa película, con un relato
sencillo y con apenas los ingredientes justos logra la excelencia reservada a
los grandes clásicos. Sobria en la dirección, con ese touche française que le aporta distinción y sobre todo con un Delon
(tengo la sensación de que Ryan Gosling se inspiró en el personaje de Costello
para su Drive 2011) sin el cual no se
concibe la historia. Su ritmo lento no encaja con los cánones actuales, el
desarrollo discurre por aguas tranquilas algo que nos permite saborear cada una
de sus escenas. Verosímil en sus resoluciones, algún que otro tutorial de como
robar un coche sin ponerse nervioso, ruedas de reconocimiento con sospechosos y
testigos mirándose a los ojos, pinceladas que recuerdan a la ridícula moral de
la época, bellezas que deslumbran, escondites deprimentes, persecuciones para
quitarse el sombrero y consejos para curarse un balazo con un simple botiquín. Esta
joya en celuloide merecería estar en Louvre…
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