Esta pasada madrugada me veía del tirón las 3 horas de JFK (JFK: Caso abierto 1991),
a pesar de su metraje y de la postura horizontal en el sofá puedo asegurar que el
sueño no apareció en ningún momento, aunque reconozco que recurrí a un par de
tazones de café. Creo que cuando nos enfrentamos con una buena historia y que además
está bien contada la digestión se lleva mejor. Incluso en ocasiones suele
suceder que nos quedamos con ganas de más película. A modo de ejemplo aquí va
una muy pequeña muestra (existen rarezas que superan incluso las 24 horas) de
conocidas películas que superan (*) los 180 minutos.
(*) Los datos de duración
se corresponden con la ficha técnica, en estas duraciones se suelen incluir los
títulos de crédito.
El nacimiento de una nación (1915/195
minutos). Considerada como una
de las películas más racistas y cuya proyección está prohibida en ciudades como
Los Angeles y Chicago.
Napoleón (1927/240 minutos) Para muchos la obra capital de Abel Gance. Su puesta en escena es realmente asombrosa. Se
necesitaron dos décadas para su completa restauración.
Lo que el viento se llevó
(1939/238 minutos) Otra a la que últimamente
han señalado por el asunto racial. Polémicas aparte, una auténtica joya del 7º
arte.
Ben-Hur (1959/212 minutos) Sobran las presentaciones. En términos de importancia
seria comparable a la pirámide de Keops.
No es una película, es LA PELICULA.
Gigante (1956/201 minutos) Otra pieza importante de la cinematografía. Su trio
protagonista ha dado para mil y una historia. Esa pelea de Rock Hudson defendiendo a su nieto es para recordar,
desgraciadamente sigue sucediendo a día de hoy.
Éxodo (1960/208 minutos) Interesante película con la formación del estado de
Israel como eje central de la historia. Connotaciones
políticas aparte, el director Otto
Preminger se atrevió a contratar al señalado y apestado Dalton Trumbo, un gesto a tener en
cuenta.
La caída del Imperio romano
(1964/188 minutos) Como decía Sabina
en su canción, “una de romanos”, aquí
no hay término medio, un género que lo amas o lo odias. Una de aquellas
producciones USA rodadas en España.
Lawrence de Arabia (1962/216
minutos) Incontestable obra
maestra, 24 quilates de puro cine.
El padrino: Parte II (1974/202
minutos) Una inolvidable trilogía
que creo ha ido ganando con el paso del tiempo.
Érase una vez en América
(1984/229 minutos) Denostada por
buena parte de la crítica, para muchos Sergio
Leone era simplemente un director de spaguetti
western, a mí me sigue fascinando. Elemento clave la maravillosa música de Ennio Morricone.
Gettysburg (1993/271 minutos) Su metraje supera las 4 horas. Guerra Civil Americana
como argumento principal. Interesante y de buena factura.
Es evidente que faltan títulos importantes pero la cosa quedaría demasiado
larga. En todo caso y lo mismo que con los medicamentos ustedes sabrán cuantos
miligramos de celuloide necesitan para cada ocasión. Sean felices y vean buen
cine.












