Max Dembo (Dustin
Hoffman) abandona la prisión con libertad condicional. Su especialidad es el robo,
pero ahora deberá de intentar enderezar su camino y encontrar un trabajo
honrado. Su agente de la condicional no se lo va a poner fácil y aquí comenzaran
las dudas de Max sobre si retomar lo del dinero fácil o el despertador por las
mañanas. Entremedias aparecerá el amor…
Interesante, dura y
amarga película que no ha perdido frescura con los años. Un asunto vigente del
que se sigue debatiendo a día de hoy, la reinserción una vez fuera de la cárcel.
Como de costumbre Hoffman perfecto en su
papel. Sus casi dos horas se me hacen cortas. Recomendable.





